Ciencia y cervecería: Heineken lanzó la H41 (con levadura salvaje a 41° Sur y 71° Oeste)

(Por Macarena Magnano) La edición limitada es elaborada con una novedosa levadura descubierta en los bosques andinos de la Patagonia. “Salvaje por naturaleza” se debe a las coordenadas donde fue encontrada la levadura. Además tiene su aporte científico: el dr. Diego Libkind (CONICET) tuvo el papel más importante.

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Heineken presentó H41, la nueva cerveza lager de edición limitada elaborada a partir de una levadura salvaje descubierta en los bosques patagónicos argentinos. Dorada y salvaje, con un sabor único, de fuerte personalidad, notas especiadas y equilibradas con sutiles toques de fruta, llega para revolucionar el mercado.

En 2011, el dr. Diego Libkind, investigador del CONICET - UNCO, se topó con una levadura de origen salvaje durante una investigación de nuevas especies en los bosques de Bariloche: una cepa de levadura proveniente del fruto del hongo comúnmente conocido como “Llao-Llao” o “Pan de Indio”.

El hallazgo generó grandes repercusiones en la industria cervecera y llegó a oídos de Willem Van Waesberghe. “Cuando la probamos, pensamos: usémosla para hacer una buena cerveza y qué mejor que una Heineken, el ícono de las lagers. Cambiando la levadura, el alma de nuestro producto, se obtuvo un gusto completamente distinto y una cualidad de cerveza diferente”, relata el brewmaster de la marca.

De esta forma, Heineken decidió apostar al desarrollo científico en el país siendo la primera vez que 3 instituciones públicas como la Universidad de Comahue, la Administración de Parques Nacionales y el CONICET se unieron al sector de investigación y desarrollo de una compañía. A partir de este convenio, la marca fue responsable de subsidiar el proceso a lo largo de 5 años, siendo mucho más que un mero descubrimiento ya que significó el encuentro con la madre de la levadura A de Heineken, con la que se fabrica la cerveza dorada original.

¨Estamos demostrando que el sector público, en particular las instituciones de Ciencia y Tecnología, puede ser un pilar fundamental para acompañar y potenciar al sector productivo, y, a su vez, que este último puede contribuir en el crecimiento y la mejora de las condiciones de trabajo del primero. Esto resulta en un ciclo virtuoso y sinérgico muy provechoso para la sociedad”, señaló el investigador del CONICET.

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